Nueva vida

Me gusta lanzarlas al aire, a un mundo virtual lleno de ponzoña y buenos sentimientos, un mundo tan irreal como el palpable, tan inalcanzable como el presente, tan efímero como la vida.
Ya nadie lee mis palabras, mas no me importa.
Mi ego soporta la soledad de los bytes y la lejanía de su recuerdo, se fue huyendo hacia delante espantada con su propia realidad y descubriendo su propia miseria, tan banal era su idea del amor.
Ya no lees mis palabras, mas ya no importa.
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